Playboy tendrá película
El mundo del séptimo arte: noticias, anécdotas, biografías (actores, directores,...),..., y, cómo no, los últimos estrenos cinematográficos.
La actriz Cameron Díaz ha comenzado a rodar su nuevo proyecto, 'My Sister's Keeper', un filme basado en una novela de Jodi Picoult en la que una niña, concebida con el simple y único propósito de salvar a su hermana enferma de leucemia, inicia un juicio de emancipación contra sus padres. (Cameron interpretará a la madre de Anna y Kate Fitzgerald, mientras que Alec Baldwin será el abogado de Anna.) La actriz ha tenido que ocultar su melena rubia con un gorro color carne con el fin de emular que es calva y meterse íntegramente en el papel.
En la imagen, la ficha policial del actor Gary Dourdan, más conocido como Warrick por su papel en la serie televisiva 'CSI', que dice estar muy avergonzado tras haber sido detenido por posesión de drogas en Los Ángeles (Estados Unidos). El intérprete, que ya había tenido problemas previos con la justicia, fue arrestado tras ser hallado dormido en su coche, en el que albergaba heroína, cocaína y otras sustancias.
Ésta es un filme tranquilo, con menos puñetazos de los que cabe prever. Los efectos especiales son de gran factura, pero nada que no hubiéramos visto antes en 'Spiderman', por ejemplo. Es probable que los niños se aburran un poco y que los adultos lamenten que la tensión sexual que se percibe en todo momento entre Gwyneth Paltrow y Downey Jr. no se acabe consumando de alguna manera. Tampoco podrán evitar pensar que están viendo más de lo mismo, esto es, la película de súper héroes que nos han vendido siempre los americanos. Pero eso no es del todo cierto: se percibe un esfuerzo transgresor en Iron Man, sobre todo en la construcción del personaje protagonista y en el cariz cómico del mismo. Esfuerzo que es sin duda de agradecer.
El mensaje es claro: súper héroe podemos serlo todos, por muy hijos del capitalismo que seamos. Sólo hace falta una pizquita de fe, cierto ánimo de redención y conciencia social por un tubo, para que cualquier individuo con vocación de llevar los calzoncillos por encima de los pantalones pueda salvar el planeta de los males que la corrompen: la envidia, la ambición desmedida o la guerra de Afganistán, escenario equívoco al que se ha desplazado parte de la acción de este a ratos tronchante Iron Man que Hollywood acaba de parir.
Las dosis de patriotismo mal entendido las pone ese escenario mal estudiado. Los americanos son presentados como los salvadores buenos buenísimos de una sociedad oprimida por talibanes malos malísimos. Los simplismos teóricos despiertan a veces la mala leche del espectador, pero también es cierto que la película presume de cierto aire crítico hacia esa tendencia muy yanqui de arreglarlo todo a cañonazos. La suficiente para no caer en el panfleto nacionalista y ramplón. La justita para no enfadar a Bush...